
SANTO DEL DÍA
SAN EGIDIO (640-725)
San Egidio su nombre real Gil nacido de una familia noble de Atenas, fue criado en la mejor educación y era especialista en Sagradas Escrituras, al morir sus Padres vendió su herencia y la repartió a los pobres, luego fue a Francia se dice que construyó una choza para dedicarse a la oración como ermitaño estuvo en la desembocadura del Ródano, luego fue a un bosque y construyó allí una choza pero hacia tanto frio en aquel lugar que casi desiste de la soledad, una cierva le dió alimento y calor durante algún tiempo, un rey persiguió a la cierva para cazarla pero terminó por herir a San Egidio y en arrepentimiento le construyo un convento benedictino, a él se sumaron varias personas, se dice fundó un monasterio de Saint Gilles-du-Gard. Años después Carlomagno busca a San Egidio siendo abad para que intercediera por su pecado imperdonable, estando en la misa san Egidio se le entrego por un ángel un pergamino con el pecado. El abad le dijo a Carlomagno que debía arrepentirse, tiempo después muere en el monasterio.
Evangelio del día
San Mateo 25,1-13
En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos esta parábola:
«El reino de los cielos se parece a diez vírgenes que tomaron sus lámparas y salieron al encuentro del esposo.
Cinco de ellas eran necias y cinco eran prudentes. Las necias, al tomar las lámparas, no se proveyeron de aceite; en cambio, las prudentes se llevaron alcuzas de aceite con las lámparas.
El esposo tardaba, les entró sueño a todas y se durmieron.
A medianoche se oyó una voz:
“¡Que llega el esposo, salid a su encuentro!”.
Entonces se despertaron todas aquellas vírgenes y se pusieron a preparar sus lámparas.
Y las necias dijeron a las prudentes:
“Dadnos de vuestro aceite, que se nos apagan las lámparas”.
Pero las prudentes contestaron:
“Por si acaso no hay bastante para vosotras y nosotras, mejor es que vayáis a la tienda y os lo compréis”.
Mientras iban a comprarlo, llegó el esposo, y las que estaban preparadas entraron con él al banquete de bodas, y se cerró la puerta.
Más tarde llegaron también las otras vírgenes, diciendo:
“Señor, señor, ábrenos”.
Pero él respondió:
“En verdad os digo que no os conozco”.
Por tanto, velad, porque no sabéis el día ni la hora»
Palabra del Señor
MEDITACIÓN
- Los discípulos escuchan nuevamente una parábola acerca del reino de los cielos, es una advertencia por parte de Jesús dirigida a sus seguidores, Jesús menciona la prudencia como herramienta fundamental para poder resistir y mantenerse despiertos y preparados a su venida o atentos cuando la muerte sorprenda en cualquier momento de la vida terrena.
- Jesucristo no quiere que el ser humano este confiado, quiere que viva consciente de que debe obrar el bien para cuando Dios pida cuentas de su vida, sólo manifieste tener una fe y un amor encendido hacia él y a los hermanos, la oración constante permite mantenerse firme, Jesús anhela una entrega y un servicio permanente de la humanidad, no quiere cristianos mediocres que vayan por este mundo con sus lámparas con el mínimo de combustible, quiere que estén rebosantes y llenos de su luz para disipar toda tiniebla que pueda entorpecer el camino y desanimar al momento de esperar, Jesús quiere reconocer a todos en el gran banquete celestial, quiere hacerlos participes de su Patria Celestial, pero exige estar vigilantes y centrados en la única meta que es la salvación.
- No debemos confiarnos de los demás, y esperar de otros lo que yo debo hacer hoy, es verdad que la salvación es individual y cada uno dará cuentas a Dios de su estadía en la tierra, pero necesitamos de nuestros hermanos para hacer posible esta salvación, y es que imitar lo bueno es lo que se debe hacerse, la prudencia nos garantiza la espera en Dios, y para estar encendidos con Cristo que es la luz, la oración , la fe y el amor nos ayudan a persistir en el camino y la espera. Nuestra misión es servir a los demás, el egoísmo tampoco nos ayudará, debemos anunciar a tiempo y a destiempo el mensaje de Jesús para quedar con las conciencias tranquilas ante quienes no hallan querido escuchar y se hallan quedado en el camino.
- Andar de manera cuidadosa nos permitirá hacer la voluntad de Dios, sabiendo que en cualquier momento la vida se nos va y debemos estar preparados, cuando morimos en Cristo nuestra vida eterna esta más que asegurada, es por eso que Pablo nos dice que la muerte es ganancia cuando morimos haciendo el bien. Esta vida es prestada solo debemos actuar según la misión que Dios nos ha encomendado y dejarnos guiar por su luz nos conducirá a su reino, en nuestras manos está si queremos salvarnos y ayudar a otros a que sigan y persigan el reino de los cielos.
PRÁCTICA DIARIA
- Orar en todo momento del día para no caer en tentación, en la noche reconciliarme con Dios para cuando llegue la muerte o Jesús en los cielos este más que preparado para gozar de su reino, leer acerca de la prudencia practicarla y enseñarla a los demás.
- San Egidio me invita a estar en constante oración, a estar encendidos con el amor hacia mis hermanos para ser reconocido por nuestro Señor Jesucristo.
